Kiyu, estaba realmente enojada, pues tenia 19 años de llevar siempre en su espalda lo que se hablaba en los aires de la selva, muchas cosas fabricadas por los más viejos o populares, quiso por un momento volar tan lejos de aquel aire selvático, que fue cuestión de un impulso extraño de su corazón, que ni ella explica de donde salió. En pocas horas estuvo en otras selvas, y claro eran al parecer nuevos aires. Ella quería saber que tan diferentes eran, y aunque tenía miedo por estar sola, sabía que solo podía aprender si vivía nuevas experiencias, siendo así, se encontró con nuevos estilos, nuevos mitos, nuevas formas de comer, vivir, peinarse y en si de vivir. Pronto vió en distintos árboles búhos hembras de cabello corto, le parecieron hermosas, y quería meterse en sus palabras para comprender donde y como encontraron el valor para hacerlo, pronto quiso ser pensamiento, pronto quiso vivir lo que sentirían cada una, pronto tubo el cabello corto y pronto tuvo nuevos amigos en aquellos aires, se sintió y continúo su viaje a varios aires nuevos. Se resignificó, construyó su identidad.
En el asunto de los estereotipos, siempre estarán las culturas y las dinámicas de ellas, se encuentra que unas tienen mas ignorancia hacía lo que como sujetos se puede construir y hacer para el bienestar colectivo, llegando al extremo de querer una figuras sociales de sobrevivencia a un sistema social, cultural, economico... implantado. Si realmente pensáramos un poco más allá de lo que ese sistema social nos ha delimitado podríamos aceptarnos en nuestra diferencia y pensarnos como seres libres los cuales podemos construir nuestros mundos en solidaridad con otros.
Yk

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